domingo, 16 de septiembre de 2007

La curiosidad mató al gato, mas no al ser humano.


"La curiosidad mató al gato". Típica frase recitada con aires de sabiduría por todo quien no se anima a vivir más su vida, despreocupándose de la misma. Animarse a dejar el letargo y arriesgarse a respirar con un fin más allá del que nos impone la biología, me parece extremadamente cansador y, sin embargo, sumamente necesario. Necesario para toda persona que busque expandir sus horizontes, cambiar de perspectiva, salir de la homeostasis para encontrar una nueva sinergía, conocerse mejor, encontrarse consigo mismo (utopía necesaría para no desestructurarnos), ser mejor persona... con la esperanzada "casi" certeza de llegar o lograr ser un poco más felices, o en el mejor de los casos serlo mucho más.
Cualquiera sea la opción que busquemos alcanzar, implica intríseca y extrínsecamente el factor -no sé de qué otra manera puede definirse- CURIOSIDAD. Así como la falta es el motor del deseo, pareciera que la curiosidad es el mejor combustible para moverse o actuar. Pero justo cuando nos sentimos tentados por la silenciosa curiosidad, sentimos ansiedad por no saber lo que nos depara el destino, culpa por no seguir haciendo las cosas como las hacemos, miedo a lo desconocido, etc. Según mi poca experiencia (curiosa, pero acotada experiencia), lo único que nos debiera importar es sentir o no arrepentimiento, que es según mi parecer lo que sigue de cualquier acción.
Me explico de mejor forma, si cometemos una acción gatillada por la curiosidad que nos despierta el saber qué consecuencias trae consigo esa acción, lo primero que se nos viene a la mente es: la cagué, no estuvo bien, soy más infeliz, me van a matar, me voy a matar, entre otras csas. En caso contrario lo hice bien, no pasó nada, soy más feliz, debí haber tomado la desición antes (esto vale tanto para arrepentirse como para no arrepentirse).
Lo que nos lleva a otro dicho "hay que arrepentirse no haber hecho las cosas".
Mi invitación, a veces, creo que más para mí que para cualquier lector de mi escrito, es la siguiente: Atrevámonos a dejarnos llevar por la curiosidad, si al fin y al cabo, somos seres humanos y a los únicos que mata la curiosidad son a los gatos, si no me creen... ahí tienen el dicho.

2 comentarios:

Jose Luis dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jose Luis dijo...

Me vino un efecto déjà vu con el título de tu artículo =P ...

He utilizado ese dicho un par de veces, la mayoría para sacarme los pillos de algo...pero al fin y al cabo ni la uso...

Estos últimos años he aprendido una lección muy buena que sería la antítesis de tu frase: "El que no se arriesga no cruza el río..."

Así que, no sé si por madurez o qué, pero he hecho un montón de cosas para tener la experiencia de haberlas vivido, no soy de las personas que les gusta quedarse con el "que hubiese pasado si...".

Encuentro que es 1000 veces mejor arresigarse porque en el peor de los casos fracasarás pero al menos tendrás un "lo intenté pero no resulto" lo que te dura un momento, y no quedarte con la duda de por vida...así que tal como dices, mejor hay que ser curiosos, vivir la vida, arrisgarse...total el dicho es un mata gatos solamente...(que quizás utilizan para hacer los anticuchos que nos comimos muahaha)

Son casi las 5 de la tarde, me levanté hace un rato a almorzar, pero creo que me tiraré a dormir otra vez porque estoy muertísimo :P!!!!

Cuidese muchito, montones de besitos, y gracias por minar mi autoestima con mis amigos xD. Ojlá, lo hayas pasado bien humillándome xD Nos vemos por ahí... ;)