miércoles, 24 de octubre de 2007


Consideraciones de la vida en pareja hoy, aportes para la terapia.


El objetivo de esta monografía es lograr un entendimiento del concepto de pareja como un sistema cuya homeostasis se mantiene por la interacción de sus componentes. Así mismo planeo dar cuenta de cómo la comunicación influye en ésta, y en consecuencia afecta la funcionalidad de la relación de pareja.


Podríamos entender a la pareja como dos personas que por libre elección deciden unirse. Ambos comparten experiencias, emociones, generan recuerdos mutuos y nutren su relación con expectativas (individuales y mutuas) sobre un futuro conjunto.


La pareja comienza a escribir una historia de a dos, en la cual los “míos” de cada uno, se funden en un “nuestro”. La identidad de uno se va solidificando a la par con la del otro, sin embargo, cabe mencionar que este recorrido puede prestarse para una confusión de identidades, en la cual, uno se pierde en el otro, viéndose su autonomía opacada. La frase “encontrar a mi media naranja”, debiera ser cambiada por “encontrar a otra naranja para rodar por el mismo cajón”. Cada integrante de la pareja debe defender su identidad, sin perder, la capacidad de compartir y mimetizarse con algunos aspectos de su compañero(a).


Se considera como sistema a un conjunto de componentes con roles definidos, organizados de una determinada manera, que conforman una estructura, con límites definidos que le permiten generar una identidad propia, capaz de mantenerse en el tiempo, gracias a su capacidad de autorregularse. Anderson y Goolishian consideran, apoyándose en el modelo contructivista social, que un sistema social no puede seguir siendo definido solamente por su organización, roles y estructura sin distinguirlos sobre la base de sus características comunicativas. Para ellos los sistemas humanos están sustentados en el lenguaje y en significados.


Entonces no debiéramos dejar de considerar el concepto de comunicación como un factor sumamente influyente en la homeostasis de la pareja.


En la pareja entendida como sistema social, puede verse reflejado que los límites de sentido surgen de la compresión de lo que ocurre entre sus miembros, como personas interactuantes e intercomunicantes con significados que emanan y se crean a través del diálogo; ser miembro de un sistema llevaría de forma intrínseca estar en lenguaje.


Podemos considerar a la pareja una estructura formada por dos personas que se organizan de determinada manera, y que mediante su interacción (física y verbal) van creando pautas, las cuales van entretejiendo las identidades de cada uno de los integrantes de este sistema, manteniendo un orden funcional que les permite existir y mantenerse vigentes a lo largo del tiempo.


La interacción entre los integrantes de la pareja siempre estará influida por el lenguaje, a través del cual no sólo se expresarán las ideas, expectativas y motivaciones, de uno a otro; sino también será a través de éste por el cual se expresarán las diferencias de género, generacionales y socioculturales de la pareja. La comunicación pasa a ser el eslabón perdido de la homeostasis del sistema de pareja.


Se podría pensar que una pareja cuyos integrantes son de diferente cultura, y ambos se aferran a su idiosincrasia, tiene menos probabilidades de mantenerse vigente en el tiempo (unida), por la brecha que va formando entre ellos las sumas de la diferencia (género, cultura, idiosincrasia, etc.); mi respuesta a este pensamiento es que si bien no podemos ser ajenos a las diferencias de este tipo de pareja, podemos apostar que sí la brecha generada por la diferencia se “rellena” con comunicación, o parafraseando a Maturana, si la brecha se llena mediante el “lenguajeo” entre ambos integrantes, en el cual se van formando significados mutuos y comunes, mediante un diálogo, el cuales abre una posibilidad de transacción y de ceder, lo que ambos tienen de diferentes.


Las parejas podrían superar sus problemas con mayor facilidad, si reconocieran que muchas de sus frustraciones, rabias y desilusiones surgen de la no comprensión de los significados de aquello que buscan comunicar y de un sesgo en la interpretación de lo percibido o escuchado.


A mi parecer la mayoría de los problemas que surgen en toda pareja, son causa de no considerar a la comunicación, mejor dicho a la falta de ésta, como el origen de estos problemas, entonces se forma un círculo vicioso en el cual, él/ella no habla para no hacer más grande la discusión (discusión que hasta el momento es sólo eso), y ella/él se altera por que él/ella no dice algo. Comienzan los gritos, las palabras enfurecidas y las ofensas, que, de haber sido hablado el tema antes, sólo habrían sido palabras fuertes.


Como dice Clemencia Sarquis en su texto “introducción al estudio de la pareja humana”, la falta de comprensión y los malos entendidos son un proceso activo que guía la conducta y que lleva a distorsionar la imagen del otro. Al mal interpretar, se atribuyen significados y motivaciones que enredan aún más el proceso. Y por lo tanto conllevan a un conflicto mayor.


Todo conflicto puede ser visto como algo positivo, al considerar a la pareja como un sistema social, pues, todo sistema sigue intrínsecamente el principio de la entropía, es decir, la tendencia de éstos a desgastarse, a desintegrarse, y en consecuencia el relajamiento de los estándares (límites) y un aumento de la aleatoriedad (de sus componentes). La entropía del sistema de pareja, aumenta con el correr del tiempo, desintegrando a la pareja si es que no se hace algo. Este algo debe ir dirigido a “la comunicación” vista como una forma de informarse sobre lo que le pasa al compañero. Si aumenta la información, disminuye la entropía, pues la información es la base de la configuración y del orden.


El conflicto entonces llevaría a una reestructuración del sistema, generando un movimiento de sus componentes, consiguiendo (cuando se llega a buen término de la discusión) la recuperación de la sinergia que por falta de comunicación se había visto alterada, y a ratos, perdida. Al hacer frente al conflicto comunicándose, la pareja, tenderá a solucionar sus problemas y por lo tanto recuperar la tranquilidad y el amor que los une.


Mi apuesta va por aseverar que la falta de comunicación es la principal causa de los problemas de la pareja, y que si se trabaja psicoterapeúticamente a un nivel relacional con ésta, mostrándoles que no se comunican, seguramente se logrará abrir caminos para que la pareja solucione sus problemas y fortalezcan su relación, y por consiguiente se mantengan unidos por más tiempo, que si no se les hace ver, que su problema está cien por ciento relacionado con la forma en la que se comunican.


Si se les hace ver durante sesión que la relación interpersonal sólo se hace posible mediante la sintonía de la actividad emisor/receptor, es decir, que quien habla diga lo que quiere decir, de forma clara y precisa, y que el que escucha, lo haga limpiamente, sin distractores. La pareja encontrará descanso a sus peleas y llegarán a un punto de “equilibrio”.


La comunicación funcional es fundamental para mantener al sistema de pareja unido y en orden, no importa quien hable primero o después, la idea es que toda problemática se hable, se exprese, verbal o no verbalmente, pues el receptor no puede leer la mente del emisor y el emisor no puede esperar que el emisor entienda todo siempre. Pero sí se hace un esfuerzo conjunto, se puede mantener el buen entendimiento en la pareja, contribuyendo al fortalecimiento de lazos entre sus integrantes y aumentando el amor y la reciprocidad de cada uno de ellos.




Un poco de lo mío, lo hice sumamente técnico, por que... mmmm... los que me conocen sabrán porqué.


Esperando a la otra naranja para rodar por un mismo cajón jajaja.


besitos Clau

2 comentarios:

Jose Luis dijo...

Buen ensayo, y lo chori es que no es sólo aplicable a la relación de pareja, sino a cualquier relación: la comunicación, a mi parecer es el principal canal para relacionarse en cualquier ámbito, y (sobre todo estos días) la falta de ésta es una de las principales trabas a los problemas del mundo, así como del alma.

Saludines, Joselo

Anónimo dijo...

mnnnn, Tolerancia, tino, tacto criterio.
No dormirse enojado.
Bueno hay un porcentaje importante del entendimiento que tiene que ver con el acto sexual, no hay que descuidarlo.